La Demanda de Equipos Usados

Por Liz Fedorowicz

Ante la persistente contracción económica, son cada vez más los empresarios que están recurriendo a equipos usados y maquinarias reacondicionadas para mantener funcionando sus imprentas. Aunque algunas personas podrían preferir equipos nuevos, a menudo una buena máquina usada puede realizar el mismo trabajo y funcionar muchos años si se le da el mantenimiento y limpieza adecuados

"Es el peor momento que la industria ha experimentado en 30 años", señaló Brian Marder, de Marder Machinery, una correduría de equipos usados de Marlboro, Nueva Jersey. "Hay enormes existencias de maquinaria usada debido a tantas empresas que han cerrado. Y existen numerosas gangas si usted está pensando comprar equipos usados. El costo de las máquinas nuevas es prohibitivo para muchas imprentas pequeñas."

Sugiere a los empresarios saber bien qué desean que su máquina haga antes de comprarla, y para qué la usarán tanto en el largo plazo que en el corto. "Esa máquina debe contribuir al crecimiento de largo plazo de su compañía."

Explica David Spiel, propietario de Spiel Associates en Long Island City, N.Y., que cuando un impresor ande buscando equipos usados, debe estar enterado de las diversas condiciones de la maquinaria de segunda mano existentes en el mercado. Esas condiciones son:

"En el estado en que se encuentra"—Generalmente son equipos puestos en subasta. Ándese con cuidado, pero si a usted es bueno mecánico, podrían ser una buena opción;

En buen estado de funcionamiento—No se le ha hecho ninguna reparación y funciona bien;

Reacondicionado—El equipo ha sido parcialmente desarmado, reemplazándole algunos componentes y repintándolo en caso necesario;

Reconstruido—Es un equipo que ha sido desarmado totalmente, reemplazándole todas las partes móviles.

"Siempre hemos vendido gran cantidad de equipos de prensa usados. Ése es nuestro negocio. En especial, lo que más vendemos son perforadoras y compaginadoras", añade Spiel. Spiel Associates ofrece equipos de encuadernación tanto nuevos como usados, especializándose en encuadernadoras a la rústica, compaginadoras, perforadoras y maquinas para encuadernar con anillos de alambre, así como la única encuadernadora por espiral plástica existente en Estados Unidos que también moldea sus espirales y que está patentada. Dado que cuenta con departamento de ventas, departamento de servicios y su propio taller de máquinas herramientas, así como existencias promedio de 400 máquinas nuevas y usadas, estamos ante un distribuidor con todos los servicios.

También Andy Siska, propietario de Siska Inc., de Saddle Brook, Nueva Jersey, detecta una fuerte demanda de equipos usados. "En particular los últimos seis meses, se ha dado gran demanda de maquinaria usada. Trabajo en esto desde la década de 1960 y nunca había observado una demanda tan fuerte." Siska Inc. es una distribuidora y fabricante de ojillos, ganchos, remaches, tapones y máquinas y herramientas para aplicar ojillos, fundada en 1938.

Agrega Siska que los equipos remanufacturados (que según él son comparables a un automóvil restaurado), eran anteriormente lo que más se vendía, porque cuestan la mitad que algo nuevo. "Pero hoy hay demanda de todo tipo de equipos usados, y especialmente equipos automáticos. Las empresas buscan hacerse más competitivas y reducir costos de mano de obra. Y eso puede lograrse con equipos automatizados."

Spiel coincide en que el costo de mano de obra es un tema candente para los impresores de hoy día. "Cualquier cosa que reduzca sus costos salariales y le permita invertir en máquinas más eficientes, representa ahorros para su compañía." En cuanto al mantenimiento y servicio de los equipos usados, Spiel y Siska coinciden en que es necesario que el distribuidor proporcione servicios de capacitación y soporte para este tipo de maquinaria. "Las compañías impresoras ya no cuentan con personal de mantenimiento, y por eso hay que entrenar al operario para que componga su máquina", anota Siska. "Un poquito de cuidados diarios representa una gran diferencia con el paso del tiempo", señaló Nissim Shenova, vicepresidente ejecutivo y director general de Graytor Printing Co. "Limpieza y lubricación preventiva. No se trata simplemente de lavar la máquina, sino dedicar en serio otros 15 minutos a limpiar los cojinetes y puntas de los rodillos y desempolvar los sensores.

"También, no se debe permitir a cualquiera darle mantenimiento a una máquina, aunque diga que sabe usar herramientas, sino que se debe capacitar a las personas que serán autorizadas. No a todos les gusta ni tienen aptitud para la mecánica. Algunas personas podrían hacer más daño que bien", añadió Shenova. Y complementa Marder: "Toda empresa de impresión debe tener implantado un programa de mantenimiento preventivo. Debe haber una persona encargada del mantenimiento preventivo a los equipos, de controlar el inventario de piezas reutilizables y de saber qué herramientas se requieren para ese mantenimiento. Los fabricantes pueden ayudar con esa información."

Marder, que tiene más de 30 años en la industria y trabajó un tiempo con Mueller Martini, vende encuadernadoras por engrapado, dobladoras, cortadoras, encuadernadoras a la rústica, y maquinaria diversa a empresas de todo Estados Unidos. Spiel nos proporciona algunas ideas a considerar en la compra de equipos usados, y sobre los servicios y apoyos que requieren para funcionar bien y muchos años:

1. Sepa cuál es la máquina idónea para su trabajo. Búsquese un distribuidor informado, uno que le asista en la compra del equipo más adecuado a sus necesidades.

2. Trabaje con un distribuidor que cuente con asistencia post-servicio, incluyendo ayuda y capacitación vía telefónica.

3. Compre con un distribuidor de buena reputación, alguien capaz de venir a darle ayuda y que seguirá en el mercado de aquí a cinco o diez años. No se limite a buscar el precio más bajo en Internet.

4. Desconfíe de una compañía que le exija pagar el 100 por ciento del precio antes de hacer el embarque.

5. Investigue sus equipos. Llame a otros concesionarios y entérese qué preparación se le da a las máquinas antes de embarcarlas.

Y Marder sugiere, por último: "Antes de comprar, tenga en cuenta el valor de reventa de su equipo. Imagínese comprar un auto sin aire acondicionado y después tratar de venderlo. Seguramente nadie lo va a querer.